RARE Bernardo Salas 50 Años entre Tangos y Recuerdos - 3 lp / Argentina VG+ / G+
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Description
RARE Bernardo Salas 50 Años entre Tangos y Recuerdos - 3 lp / Argentina VG+ / G+ ****************************************************************** LP 1 A //
- Un tango para giron
- Doña Luisa
- Murio el Pajaro
- Poema del Tiempo
- Sayonara
- Todos con Gardel
- Gardel en Venezuela
- Cuando miran los recuerdos
- La Chorrera
- Un tango para Chaplin
- Lo que nunca pudo ser
- El decreto del Borracho
- Ella sabe que la quiero
- Racial
- De duda en duda
- Romance del amor sin nombre
- Cuando miran los recuerdos
- Aquel ayer
- Cada vez que estoy en curda
- Un tango para Chaplin
- El Dulce
- Yira yira
- El Choclo
- Adios pampa mia
- El entre riano
- Caminito
- Una lagrima tuya
- Loca
- La Comparsita
- El Amanecer
Homenaje | Bernardo Salas Desde El Portal del Tango homenaje a uno de los forjadores del tango.
El círculo de la vida lo cerró en su terruño
Nos estamos refiriendo a Bartolomé Bernardo Salas, quien había nacido en Hernandarias el 10 de Octubre de 1915, vivió parte de su juventud en Paraná y luego emprendió viaje a Buenos Aires, porque le atraía ese aroma a tango que se respiraba por esos tiempos en la Gran Urbe.
Allí encontró espacios para sus inquietudes y se codeó con cultores de primera línea en el marco de sus múltiples actividades, desarrolladas a partir de mediados de los años 30.
En nuestra anterior semblanza, destacábamos su aporte como autor de obras del género tanguero ( también del folclore ), compartidas con importantes músicos; también como comentarista y productor de programas de tango en las principales emisoras porteñas, y su participación en el periodismo gráfico. Inquieto, emprendedor y dispuesto, Salas también estuvo ligado al deporte, desempeñándose como integrante de la comisión directiva de club de fútbol más popular, Boca Juniors, entre 1951/ 54.
Acotamos que en 1954, el xeneize ganó el campeonato de la AFA después de diez años de sequía, con este equipo base y que tenía un guardavalla cantor como gran atracción: Musimessi; Colman y Otero; Lombardo, Mouriño y Pescia; Navarro, Baiocco, Borello, Roselló y Marcarián. El legendario Ernesto Lazzatti fue el técnico.
En ese mismo año, Salas fue gestor absoluto de la primera gira de una embajada de tango argentina al Japón, que encabezó el músico Juan Canaro. En 1955, el entrerriano se afincó en Venezuela, estableciéndose en Caracas en forma definitiva. Allí desplegó ponderable tarea de difusión de nuestra música nacional y fue anfitrión de cuanto argentino anduvo por esos lares.
Hasta aquí hemos recordado, en prieta síntesis -para entrar en tema- lo publicado en esta Hoja el pasado 14 de Abril y cuyos datos, en su mayor parte, fueron extraídos de El libro del Tango, de Horacio Ferrer, donde no se hace referencia alguna sobre el fallecimiento de Bernardo Salas.
COLABORACIÓN.
Se comunicó con esta Hoja la señora Elida Neubert de Salas para expresar, en primer lugar, que había sentido “una gran emoción al ver que EL DIARIO se ocupara de recordar a mi cuñado”, lo que estimó de alguna manera “un reconocimiento a lo que Berna hizo por el tango, apasionadamente, a través de sus escritos, comentarios por radios y en todos los ámbitos donde participó. Siempre estuvo dispuesto a colaborar -lo fue una constante de su vida- en su difusión en los distintos lugares que recorrió”. En la ocasión, agregó otros datos y rasgos sobre su personalidad, y el desenlace que tuvo su vida.
Al respecto, comentó que Bernardo Salas “se fue de Paraná a Buenos Aires porque tenía aspiraciones y mucha fe en poder lograr cosas mayores y demostrar sus condiciones en ese mundo de tanta competencia. Le fue muy bien en las cosas que él quería hacer y viajó dos veces a Japón, un país que parecía remoto, inconquistable para el tango. Él hizo la punta. En la primera ocasión estuvo veinte días y lo atendió el mismísimo emperador Hirohito, algo que nunca olvidó. Después eligió a Venezuela como país de residencia y exilio por mucho tiempo, allí formó su familia y desplegó intensa actividad, sobre todo radial, en Caracas, siempre ligado al tango”.
Acotó que “por su iniciativa llegaron a Venezuela numerosas embajadas artísticas argentinas. Recuerdo entre otros nombres a la orquesta de Alfredo Gobbi, Mirta Legrand, Néstor Fabián y Rosanna Falasca. Cuando ya tenía más de 70 años y estaba enfermo, junto con mi esposo nos encargamos de que retornara a Paraná. Vivió aquí dos años con una hermana en calle Panamá, se recuperó bastante bien, recobrando la chispa característica de los Salas. Pero su mal era incurable, no lo perdonó. Falleció el 10 de febrero de 1992. Sus restos descansan en el cementerio Parque de La Paz, parcela número 70, sector R”, precisó.
IDEA TRUNCA Y FAMILIARES,
Agregó la señora que “por lo que hemos podido encontrar entre sus pertenencias después de su muerte, pareciera que Berna (apodo familiar) estaba tratando de escribir la historia de su vida. Pero no tuvo tiempo”. Este trotamundo apasionado por la cultura popular, oriundo del pago chico de Hernandarias, era hermano de Angel Mario Salas (ya fallecido), de recordada actividad en nuestro medio en ámbitos de la prensa y la radio (fue ladero de Hernán Pepe Pirro por LT 14, entre otras cosas). A la vez, la señora Elida Neubert de Salas, quien con sus 85 años y ponderable memoria tuvo la gentileza de aportarnos interesantes referencias, es hermana del escribano Jorge O. Neubert y de Alberto Neubert (ambos fallecidos), dos que llevaron en el alma la divisa blanquiceleste del Club Atlético Belgrano de Paraná, a la que brindaron mucho más que cariño y dedicación_ nada menos que gran parte de su vida.
UN TANGO PARA CHAPLÍN
Bajo la carpa oscura de un circo triste y pobre,
que ya ni los remiendos alcanzan a salvar,
está Chaplín en Londres, allá por sus comienzos,
mordiendo el pan amargo que da la soledad.
La lluvia lo ha empapado_ el circo está en silencio,
no hay luz para la Biblia que estudia con dolor,
Carlitos está solo_ con hambre, frío_ y sueña
con un rumor de pibes jugando en su emoción.
Tal vez, desde esa noche salió a andar por el mundo
el hombrecito simple_ y el cómico genial;
humano, sano, humilde, rey mago de la risa,
payaso que del cielo bajó para alegrar.
A él, le deben mucho los hijos del recuerdo,
los niños que hoy son hombres, que no lo olvidarán,
Carlitos fue un Quijote sin lanza ni escudero,
apóstol de la risa que supo hacer llorar.
Después de muchos años he vuelto a ver de nuevo
su eléctrica galera_ su ropa, su bastón;
aquellos zapatones para un gigante chueco
y a la cieguita hermosa que le vendió una flor.
Y en su filosofía, antigua y permanente;
Carlitos vigilante, bombero o boxeador,
dialogan en ternura la risa con el llanto
que lo siguen llamando desde mi corazón.
Letra: Bartolomé Bernardo Salas. Música: Alfredo Gobbi.
El 30 de junio de 1955 registró muy buena grabación de este tema la orquesta de Alfredo Gobbi, con la voz de Alfredo Del Río.
Hugo Gregorutti - El Diario de Paraná
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